Indice de artículos

 

El viejo y querido American

Por Claudio Chaparro Forn

Como bien expresé al iniciar este capítulo, es el momento de detenernos a analizar como se gestó la adquisición y todos los pormenores de la puesta en servicio del carro más emblemático que ha tenido y tiene la Tercera, obviamente me refiero al carro “Carlos Van Buren”  American La France.

Las estadísticas son irrefutables, es largamente el carrobomba que por más tiempo ha tenido la Compañía. Treinta años de servicio activo a los que  debemos adicionar veinte más como Reliquia Operativa. Esto último hasta podríamos decirlo que es en forma nominal, pues aún hoy en día es capaz de trabajar sin desmerecer. El ejemplo más cercano que podemos citar, es su estupenda actuación en incendio ocurrido el 21 de diciembre de 1992 en el edificio vecino a nuestro Cuartel, avenida Pedro Montt con Freire, en que sufrimos la angustia de ver peligrar nuestra casa. En esa oportunidad armó el grifo de Pedro Montt con Rodríguez y trabajó a la par con el resto de las bombas.

Pienso que sería inoficioso hacer un  cálculo de cuantas generaciones de voluntarios nuestros, han tenido o tienen, ese inconmensurable honor de haberlo tripulado en alguna ocasión.

¡Qué de recuerdos para los que nos hicimos bomberos a bordo de este verdadero símbolo e imagen de lo que es un carrobomba!

Enmudeció con sus bondades y ductilidad a todas aquellas voces agoreras que a su arribo presagiaron que sería un fracaso para lo que era Valparaíso.

Según mi modesta opinión, sin pecar de apasionado, creo que sumando y restando dentro del historial del material rodante del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, hemos contado con el mejor carrobomba en sus años de vida.

Introduzcámonos en su historia.

A comienzos del año 1949, se había conformado una Comisión para la adquisición de un nuevo carro para la Compañía, considerando que la bomba Benz en uso (la segunda) había caído en una espiral de problemas mecánicos y otros. Esta Comisión la conformaban los voluntarios, señores: Guillermo Purcell Verdugo, Juan E. Lyon Sarratea, Guillermo Purcell Winter y, el Capitán, Jorge López Wolleter.

En Reunión de Compañía celebrada el 27 de junio de 1949 la Comisión debía rendir cuenta de su estudio y propuso a la Sala una bomba con turbina centrífuga de óptima calidad y que pudiera servir por largo tiempo. Tres de los miembros de aquella Comisión se inclinaban por un carro American La France, modelo Scout, por estimar que ese tipo de bomba se adaptaba en mejor forma al sistema impuesto por el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso y, por ser conveniente a la topografía de la ciudad. El otro miembro de la Comisión estaba más predispuesto por una bomba Merryweather, pues la encontraba más sólida y de menor precio.

Iniciado el debate en la Reunión, un voluntario propone adquirir un chassis Ford y adaptarle una turbina. Esta idea es rebatida de inmediato, pues se argumenta que los carros de ese tipo han dado un sinnúmero de problemas y han sido objeto de variadas descomposturas y, lo más convincente, que no tenían la duración que lograban los carros que venían especialmente diseñados de fábrica.

El Capitán, principal propulsor de la idea de adquirir este carro American La France, informa detalladamente las ventajas técnicas y económicas que ofrece este carro y las compara con el otro propuesto, destacando las ventajas del American La France.

El voluntario señor Aníbal Cruzat Matta (Pongamos atención a esto para sopesar lo que pasaría a futuro)  solicita la palabra y recomienda con énfasis las bondades del carro American.

Viene el pronunciamiento de la Sala y éste es unánime: Se aprueba la adquisición del carro American La France.

Continúa la sesión con la cuenta que da la oficialidad para financiar la adquisición. Esta consideraba un aporte de la Donación Van Buren, más el producto de la venta de la bomba Benz, más la venta del Packard (Que ya se encontraba finiquitada), un aporte de la I. Municipalidad de Valparaíso, otro del Cuerpo de Bomberos y, aquel que siempre es fiel, el de los voluntarios.

Para guardarlos en nuestra historia recordemos quienes hacían de cabeza de la Tercera a esa fecha. Director era don Norberto Ladrón de Guevara Almeyda y Capitán don Jorge López Wolleter.

En el Libro Diario de Oficiales se anunciaba el día 18 de diciembre de 1949, que en el vapor “Aconcagua” de la Compañía Sud Americana de Vapores se había embarcado el nuevo carro para la Tercera y que, dicho barco, anunciaba su arribo para el 26 del mismo mes a Valparaíso.

Aquel esperado día, un gran número de voluntarios se hicieron presentes en el Puerto. Ellos tuvieron el privilegio de presenciar el desembarco del carro y, tras realizar los trámites aduaneros de rigor, condujeron  la flamante bomba al cuartel.

En el Libro, el Oficial de guardia aseveraba que el nuevo carro había sido visitado por “casi todos nuestros compañeros y gran número de personas deseosas de admirar tan hermoso y poderoso carro”.

El miércoles 28 de diciembre de 1949 se le realizó la primera prueba de aspiración la que se llevó a efecto en la elipse del Parque Alejo Barrios. Asisten el 2º Comandante don Guillermo Purcell Winter (Miembro de nuestra Compañía), nuestro Capitán y un señor Gormaz, representante de la American La France en Chile.

El carro debió ser recorrido para su rodaje y quién se encargó de esta tarea fue el Maquinista don Aníbal Cruzat Matta. Parece que desde un principio se produjo entre hombre y máquina esa unión que los llevaría a la gloria.

Todas las pruebas fueron óptimas. Definitivamente, la bomba se pone en servicio por orden del Capitán el 23 de enero de 1950 (Seguimos con los números cabalísticos ¿Qué pasó nueve años después en un mismo 23 de enero?)

No pasaría mucho para que el American pasara a mostrar sus bondades. El miércoles 25 de enero se realiza un Ejercicio del Cuerpo de Bomberos en el Muelle Prat para una prueba del material de las diversas Compañías. La nueva bomba aspiró sin ningún problema sobresaliendo el chorro que enviaba su potente turbina por la altura que alcanzó.

A todo esto, otra circunstancia que es preciso recordar,  el Cuartelero que tocó en gracia recibir a este nuevo carro fue Manuel Urra Riveros. Todo se confabulaba.

El bautismo de fuego del carro estuvo en un incendio declarado el 4 de febrero de 1950 a las 20,30 horas en los Almacenes de Aduana “Ex Warrants” a los que se accedía por la puerta Valdivia de los recintos portuarios. La Tercera salió con sus dos carros. El Bombín Chevrolet se dirigió al Sitio 4 para aspirar del mar, pero una falla mecánica se lo impidió. El American en un comienzo armó un grifo, pero ante la falla del Bombín armó sus chorizos y aspiró del mar.

La entrega oficial del nuevo carro tuvo lugar en un Ejercicio programado por la Compañía el 26 de febrero de 1950. Nuestro Director, don Norberto Ladrón de Guevara A., hizo entrega del carro al señor Superintendente, don Carlos David Finlay Montenegro (Miembro de la Tercera) y éste, a su vez, lo entregó al Comandante del Cuerpo, don Ernesto Budge Alcalde.

Se procedió a su bautizo y se le denominó “Carlos Van Buren” en homenaje a nuestro fallecido voluntario y benefactor. La bendición estuvo a cargo del Obispo de Valparaíso Monseñor Rafael Lira Infante. Un cocktail se sirvió tras la ceremonia.

Concluidos los formalismos de este histórico acto, los miembros de la Tercera invitaron a oficiales y miembros de la delegación enviada por la 5ª de Santiago a un almuerzo bien dispuesto y servido en el recordado y hoy fenecido Restaurant “Fornoni”.

El primer aviso de lo que vendría el año 1959 lo tuvo el carro American La France el miércoles 4 de agosto de 1954. Ese día a las 12,25 se había dado la alarma de incendio que indicaba como sitio del suceso la calle Phillippi del sector Portales. Manejaba el carro el Cuartelero don Manuel Urra Riveros y lo tripulaban: el Sargento 2º Ricardo Escobar, quién iba a su cargo, el voluntario Mario Tondreau y el Ayudante de Cuartelero e hijo del Cuartelero, Patricio Urra.

En avenida Argentina a la altura del Pasaje Quillota un camión se atravesó en el trayecto de la bomba. Esta impactó al camión a la altura de sus ruedas traseras lo que le causó un desviamiento que le hizo impactar a una camioneta detenida.

No hubo mayores lesiones para los que tripulaban el carro. Sólo el Sargento 2º señor Escobar sufrió una pequeña contusión. El carro, en cambio, sufrió daños de consideración quedando destrozada su máscara. El golpe también repercutió en su estructura, notándose abolladuras y dobladura de piezas hasta la altura del motor.

Los arreglos importaron su buen tiempo, pues fue necesario traer algunas piezas desde el extranjero. Se avecinaba el centenario y era imprescindible contar con el carro para tan importante aniversario. Quién se destacó en el esmero por lograrlo no podía ser otro que Aníbal Cruzat. Finalmente se logró su presentación para esa fecha, pero se pudo poner definitivamente en servicio el 25 de octubre de 1954.

Lo acontecido ese 23 de enero de 1959 lo tenemos acotado en el capítulo dedicado a nuestros mártires.

En Reunión de Compañía celebrada el 27 de agosto de 1976, se da cuenta que el Comandante del Cuerpo había autorizado la venta del American y su producto destinarlo a la adquisición de un nuevo carro. En esa misma sesión se acordaba que el Director a esa fecha, don Gastón Prado Martínez, llevaría las gestiones que se estimaran convenientes. ¿Quién iba a querer vender un carro mítico para nuestra historia y plagado de recuerdos y hechos memorables para la Compañía? En verdad, NADIE.

Razón de ello es que el American continuó en servicios hasta el año 1980. El 8 de enero de aquel año , el Directorio General del Cuerpo, teniendo en cuenta una solicitud de la Tercera, avalada por una disposición de la Junta Coordinadora Nacional de Cuerpos de Bomberos, acordó darle el trato de Reliquia Operativa y que quedara bajo nuestra custodia. ¡Y ahí lo tenemos!

Qué de tareas ha tenido nuestro querido American. La más próxima la tenemos en nuestras retinas y recorrió las pantallas de la televisión de nuestro país, cuando el 30 de junio de 2001, con motivo del sesquicentenario del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, transportó al Presidente de la República don Ricardo Lagos Escobar y al Superintendente del Cuerpo don Domingo Monteverde Engelbach (Nuestro voluntario) en la revista previa  de todas las delegaciones bomberiles de Chile asistentes al acto.

¡El American!... Verlo, tripularlo y conocerlo nos lleva irremediablemente a quererlo. Así como en su tiempo tuvo  a nuestro mártir Aníbal Cruzat como su cancerbero y Maquinista preocupado de su cuidado y conservación, hoy no podemos dejar en las sombras a otro Maquinista que vive preocupado de similar tarea, don Jorge Jiménez González.