GENESIS

El 30 de junio de 1851 se había fundado la Asociación de Bomberos Voluntarios de Valparaíso, primera institución en su género creada en el país para la defensa de las propiedades contra los incendios. La ciudad , en aquella época, se dividía principalmente en dos barrios:  Puerto y  Almendral. El primero configurado en gran parte por casas comerciales, particulares, instituciones públicas, recintos portuarios y otros. Por el contrario, el Almendral era en gran medida un barrio residencial. La comunicación vial entre uno y otro no era del todo expedita, la pleamar y bajamar condicionaban el traslado fluido de personas y vehículos.

Dos grandes incendios dieron la voz de alerta para planificar la creación de una nueva Compañía de bomberos en el sector Almendral, pues todas las que conformaban a la sazón la Asociación, estaban enclavadas en el sector Puerto. A consecuencia del último de esos incendios, ocurrido el 1 de septiembre de 1853, vio amagada su casa habitación el importante hombre público y potentado de ese entonces, don Matías Cousiño, quién ante esta eventualidad realizó un valioso aporte, según podemos verificar en carta que transcribimos (sic):

 

A los señores Directores de la Sociedad de Bomberos de Valparaíso

                      Santiago, Setiembre 6 de 1853.

Mui señores míos:

Me ha sido mui satisfactorio saber el noble empeño con que la Sociedad que Uds. representan ha prestado sus importantes trabajos en la mañana del 1º del presente, para mermar los desastres del desgraciado incendio de este día; a esos esfuerzos, he debido yo, talvez, la conservación de mi casa cerca del lugar incendiado; i deseando acreditar a esa Sociedad mi admiración por esos trabajos a favor de la humanidad i mi agradecimiento por la parte en que he sido favorecido, he acordado obsequiar a la Sociedad una bomba de primera clase, para cuyo efecto encargo con esta fecha al señor Thomas Bland Garland, uno de los miembros de ese Directorio, para que, de acuerdo con Uds., proceda a encargarla de mi cuenta. Suplico a Uds. se sirvan admitir esta manifestación de gratitud, con que me suscribo de Uds. atento servidor Q.B.S.M.

                         Matías Cousiño

 

La Dirección General aceptó de buen grado este portentoso obsequio y acordó que la bomba sería destinada al Almendral y que llevaría el nombre de “Cousiño” en homenaje al generoso aportante. Este hecho sacó de la apatía existente entre los vecinos y prendió el entusiasmo para la fundación de una nueva Compañía para el barrio. Las bases de la nueva institución se esbozaron en enero de 1854 y el acta de fundación fue firmada por sesenta y cinco adherentes en la Bolsa de Comercio de Valparaíso el 13 de octubre de 1854. Se creaba así la primera Compañía de agua del país con miembros netamente chilenos. Las predecesoras estaban constituidas por miembros pertenecientes a colonias extranjeras avecindadas en Chile. En aquel histórico acto, se eligieron los oficiales que tendrían la gran responsabilidad de consolidar la institución y ellos fueron:

Director, señor Luis Cousiño Squella

Capitán, señor Edmundo W. Sartori

Secretario, señor Antonio Barrena Lopetegui

Teniente I, señor Daniel Carson

Teniente II, señor José M. Torres

Teniente III, señor Banjamín Benítez

Teniente IV, señor Manuel Riofrío

Ayudante-Tesorero, señor Juan Díaz Gana

 

COUSIÑO Y AGUSTIN EDWARDS

Tal como fue acordado por la Dirección General, la bomba de palanca que arribó el 2 de noviembre de 1854 fue bautizada como “Cousiño” y con ese nombre se distinguió a la Tercera por años. Aunque la verdad sea dicha más conocida era por “Bomba del Almendral”. Una nueva bomba se encargó luego de unos años para modernizar el material, ésta arribó en febrero de 1869 y fue bautizada como “Cachapoal”. Desde esa fecha la Tercera se llamó “Cousiño y Cachapoal”. Esta última bomba resultó ser muy potente para las fuentes de agua existentes en el barrio, por tal motivo, el señor Agustín Edwards Ross, Tesorero de la Dirección General, propuso encargar él con recursos propios una nueva bomba para la Tercera, a cambio de que ésta entregara la “Cachapoal” a la Primera Compañía. Aceptada la proposición, la nueva bomba fue entregada el 12 de octubre de 1879 y se le bautizó como “Agustín Edwards”, además de ser la primera bomba de vapor de la Tercera. Desde esa fecha la Compañía lleva el nombre de “Cousiño y Agustín Edwards”.

 

EL CUARTEL

La Tercera siempre ha ocupado el terreno que habita actualmente. Este sitio fue anteriormente cuartel del regimiento Nº 2 de Línea, el que una vez entregado por esa unidad militar, fue sede del Batallón Cívico Nº 1. Fundada la Compañía le fue cedido el lugar para cumplir sus funciones. En 1857, el presidente don Manuel Montt intercedió ante el Congreso para que se entregaran estos terrenos rn definitiva al Cuerpo de Bomberos. Luego de esto, se comenzó con la construcción de un cuartel cómodo siendo el artífice de estas obras el Capitán señor Sartori. Sin embargo, el año 1886 se pensó en la conveniencia de transformarlo. Ese mismo año se obtuvo de parte del gobierno la cesión a perpetuidad del terreno más uno adyacente y se emprendió la tarea de reunir fondos para la erección de un nuevo cuartel. Esto se logró e inauguró el 24 de marzo de 1889. El alma de estos trabajos fue el Capitán de la época, el señor Carlos García Ledesma.

El terremoto de 1906 derribó ese magnífico edificio. Hubo que iniciar una nueva campaña de recolección de fondos para levantar un nuevo cuartel. Llevaron la gestión principal los señores: Carlos García Ledesma (una vez más), Roberto >Felipe Délano Ross y Carlos Van Buren Vallejo. Con gran solemnidad la nueva edificación fue inaugurada el 13 de octubre de 1908. De aquel cuartel hoy subsiste el frontis y primer tramo, correspondiente a Salón de Honor y Casino, la parte posterior fue abatida por el terremoto de 1985. La recontrucción se entregó el año 1990 y que corresponde a lo que es hoy la Sala de Vestir, casa del Cuartelero y casa del Mayordomo, más la Guardia Nocturna que había sido remodelada años antes.

 

NUESTROS MARTIRES

El 30 de enero de 1907, cuando Valparaíso aún no restañaba sus cicatrices dejadas por el terremoto de agosto de 1906, la Tercera y la Octava Compañías, tenían programado un ejercicio a fin de probar una escala telescópica recibida hacía poco tiempo por la última de las citadas. Aquel ejercicio tuvo lugar en calle Molina, entre las actuales calles Blanco y Errázuriz, punto que presentaba a oriente y poniente edificios derruidos por el suceso ya señalado. Se había estirado la telescópica a diversos tramos y no había presentado problemas. Como culminación de las pruebas, se estiró a su máximo instalándosele, además, un pitón en su extremo al máximo de presión. El chorro se dirigió en varias direcciones y de pronto la escala se inclinó para desplomarse definitivamente con varios voluntarios en su estructura. Todos ellos eran de la Tercera. La peor parte la sacaron el Teniente 2º Rafael Devés Casanueva, que pereció en el mismo lugar, y el Voluntario Alberto Van Buren Vallejo, quién al ser trasladado para prestarle los primeros auxilios dejó de existir a los pocos momentos.

El Teniente 2º Rafael Devés Casanueva era hijo de don Raimundo y de doña Rafaela, al momento de su fallecimiento tenía 28 años de edad, en su vida particular se desempeñaba como corredor de la Bolsa de Valparaíso y hacía ocho años que había ingresado a la Tercera. Su padre, perteneciente a la Quinta Compañía había sido Superintendente del Cuerpo de Bomberos. Por su parte, el Voluntario Alberto Van Buren Vallejo, era hermano del insigne hombre de negocios y filántropo porteño, el señor Carlos Van Buren Vallejo. Había ingresado a la Compañía el 12 de junio de 1906, cursó hasta 5º año de Medicina, pero por problemas de salud ni pudo terminar esa carrera. Por años se desempeñó en Redacción del diario “El Mercurio”.

Pasaron cincuenta y dos años y la Tercera nuevamente vio enlutado su historial con dos nuevos mártires. El viernes 23 de enero de 1959, alrededor del mediodía, la central del Cuerpo de Bomberos dio la alarma de incendio indicando como lugar del siniestro la calle San Benito del Cerro Larraín. El carro American La France de la Tercera salió al llamado a cargo de su Teniente 1º don Aníbal Cruzat Matta acompañado por otros voluntarios. El carro enfiló su trayecto por avenida Pedro Montt hacia avenida Argentina, en el cruce con avenida Uruguay colisionó violentamente con el carro Mack de la Quinta Compañía, que bajaba por dicha arteria para , a su vez, doblar en Pedro Montt. Como resultado del violento impacto, falleció en el lugar el Teniente 1º Aníbal Cruzat Matta y tres días después el Cuartelero Manuel Urra Riveros.

El Teniente 1º Aníbal Cruzat Matta había ingresado a la Compañía en marzo de 1943, demostrando en sus años de bombero su gran apego por los carros y su mantención. El Cuartelero Manuel Urra Riveros prestaba sus servicios como Cuartelero y en los años que había ocupado ese oficio, se había mostrado como un leal servidor y poseedor, además, de un carácter afable y receptivo.

 

LOS HOMBRES ILUSTRES DE LA TERCERA

A  lo largo de su historia, la Tercera ha tenido entre sus filas voluntarios que han sido un gran aporte a la historia patria, a la ciudad y al Cuerpo de Bomberos de Valparaíso. Su primer Director, don Luis Cousiño Squella duró pocos años en las filas de la Tercera, hijo de don Matías quedó en posesión de una gran herencia y fue un gran aporte a diversas entidades de rancia historia en Chile; por ejemplo, fue fundador del Club de la Unión de Santiago y donó el parque que por años llevó su apellido y que luego se transformó en el campo de Marte que todos conocemos: el Parque O`Higgins.

El primer Capitán, don Edmundo W. Sartori, tuvo un aporte vital para la Tercera en sus inicios. Artífice de la construcción del primer cuartel.

Don Angel Custodio Gallo Goyenechea, parlamentario, perteneciente a una familia de gran influencia nacional. Fue el primer tercerino en ocupar la Superintendencia del Cuerpo porteño, radicado después en Santiago, fue fundador del Cuerpo de la capital y su primer Comandante.

El señor Manuel Antonio del Río, gran labor como Capitán de la Compañía lo catapultó a la Comandancia del Cuerpo y después Superintendente, falleció ejerciendo este cargo.

Don Carlos Van Buren Vallejo, ocupó en la Tercera los cargos de Secretario, Capitán y Director, para luego ocupar cargos importantes en la Dirección General, llegando a ser Superintendente. Gran filántropo y poseedor de gran fortuna personal, fue mecenas de la Compañía para la importación del primer carrobomba automóvil. Valparaíso le debe grandes acciones en el campo social.

Don Rafael Luis Barahona San Martín, abogado, senador y ministro de Estado, pasó por casi todos los cargos de oficial de la Compañía, para posteriormente llegar a Comandante y Superintendente del Cuerpo, cargo en que lo sorprendió su deceso.

La Tercera hasta el año 2001 ha aportado doce miembros de sus filas al cargo de Superintendente, más de un tercio de los hombres que han ostentado tan importante cargo. También otros tantos han ocupado diversos cargos en la Oficialidad General dejando bien puesto el nombre de nuestra Compañía.